Hoy, con muy poco clima de celebración, llega para los chinos al año 4718, y las autoridades de Tráfico de Pekín han dado orden de paralizar a partir todo el servicio de ómnibus interurbanos hacia y desde la capital china, como nueva medida para intentar contener el brote de coronavirus, que al cierre de esta edición ya había provocado 41 muertes y 1.287 infecciones, informó la agencia DPA.
La noticia afecta a millones de viajeros que tradicionalmente entran y salen de la ciudad durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar: es costumbre para esta época visitar sitios como la Plaza Tiananmen, la Gran Muralla de China y “La Ciudad Prohibida”, uno de los más importantes conjuntos patrimoniales y culturales del país.
De hecho, el antiguo palacio ha cerrado sus puertas, y también se han suspendido las visitas a la Gran Muralla. El museo no ha proporcionado una fecha exacta para la reapertura, pendiente de la evolución del brote, y se suma a otros que habían sido cerrados al público en los últimos días, como el Museo Nacional de China, la Biblioteca Nacional de China, el Museo Nacional de las Artes de China y la Mansión del Príncipe Kung. La medida apunta a evitar eventos masivos y disminuir así las oportunidades de contagio.
La cuarentena también se extendió a los cines del país, hasta el punto de que un total de siete superproducciones chinas han tenido que posponer sus fechas de lanzamiento, durante el Año Nuevo lunar chino.
En Wuhan
Mientras tanto, en la ciudad donde todo comenzó, las autoridades sanitarias organizaron seis equipos médicos que suman 1.230 trabajadores. A ellos se sumaron 136 profesionales procedentes de 30 hospitales de Shanghai -informa Télam- y 81 equipos de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), tecnología que contribuyó a curar a uno de los infectados.
Por su parte, la agencia oficial de noticias Xinhua agregó que las autoridades chinas habían enviado a Wuhan a 450 profesionales, “incluidos algunos con experiencia en la lucha contra el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS) y el ébola”.
Además se trabaja intensamente en las obras del hospital de módulos prefabricados con capacidad para 1.000 camas que Wuhan comenzó a construir el jueves (se prevé que esté listo para el 1 de febrero) y se anunció la creación de otro hospital del mismo tipo, pero con capacidad para 1.300 camas, que esperan tener operativo en los próximos 15 días, agrega Télam.
En Wuhan se prohibió no sólo la circulación de vehículos por las rutas que entran y salen de la ciudad sino también por el centro; sólo se permite el tránsito de servicios gubernamentales y de vehículos con permiso especial para priorizar el transporte de suministros y del personal médico.
Fuera de China
Más allá de las fronteras el virus se extiende, pero a un ritmo menor. Fuera de Asia dieron positivo tres casos en Francia (los únicos europeos); cuatro en Australia y dos en Estados Unidos. No se reportaron casos en América latina. En Asia se confirmaron 19 casos, repartidos entre entre Tailandia (4, dos curados), Hong Kong, Macao, Japón, Vietnam, Corea del Sur (2 cada uno), Taiwán y Nepal (1 cada uno).
Pruebas de detección
Inmediatamente después de que en China descifraron la secuencia genética del 2019-nCoV, laboratorios de todo el mundo se pusieron a desarrollar pruebas para detectarlo del modo más fiable posible. Uno de los laboratorios que ofreció un método en breve tiempo fue el del Instituto de Virología del hospital Charité de Berlín, a cargo de Christian Drosten.
El virólogo precisó que el análisis está ahora disponible para los laboratorios de todo el mundo, informó DPA. “No sólo en forma de ‘receta de cocina para laboratorio’, sino que hay una molécula decisiva. Eso significa que preparamos sobres (con lo necesario para el análisis) y los enviamos a todo el mundo, con esta molécula dentro”.